© Chateo del Corazón

COMUNIDAD

Yo necesito de otros en mi vida para ser feliz. Todos estamos en esta Tierra para vivir en paz y armonía. Compartir en grupo es placentero y maravilloso. Necesitamos valor y humildad para compartir auténticamente y así poder tener luz en nuestras vidas.

Vivir en comunidad es compartir, estudiar, servir y también sufrir con otros. El orgullo construye paredes entre las personas y la humildad abre puertas. Cuando damos… recibimos.

Servir a nuestro prójimo nos engrandece y le da sentido a nuestra vida. No importa la duración de la vida sino la donación de ella. No importa cuánto tiempo viviste pero si cómo viviste. Amar a otros es servirles. Tú crees que sea cierta la frase “¿el que no nace para servir, no sirve para vivir?”

Todos vivimos en comunidad y, en esa medida, somos una familia en la que hay que respetar las diferencias. Por ello, nos enriquece aceptar, sin juzgar a todo aquel que no es o no piensa como nosotros.

Existe una conexión entre todos los miembros de la comunidad. El espíritu de las familias trasciende a las comunidades.  Pregúntate ¿cual es el espíritu de tu familia?

Es importante encontrar una comunidad que nos inspire a tener una vida positiva viviendo con nuestra máxima plenitud y serenidad. Cada uno somos parte de una comunidad y cualquier cosa que nos ocurra, afecta de manera directa o indirecta a nuestra comunidad.

Pregúntate: ¿Cuál es mi comunidad? ¿Cómo influye en mí? ¿Es necesario buscar una nueva comunidad?

Por eso, es importante comprometerse para lograr una comunidad que nos enriquezca como personas. Enfocarnos en todo lo constructivo, hermoso, maravilloso y positivo de nuestra comunidad hace que esto se reproduzca y que se cumpla el propósito de este sitio que te ofrezco… ¡disfrútalo!